La deseada y temida floración

Por fin ha llegado la floración a nuestro viñedo

Aunque con un poco de retraso debido a las bajas temperaturas de mayo y principios de junio, la floración por fin ha llegado a nuestro viñedo.

La deseada y a la vez temida floración: deseada porque es el punto a partir del cual podemos vislumbrar los futuros granos de uva y racimos;  y temida, porque es el momento más delicado y trascendental del desarrollo anual de la vid.

De hecho, en las parcelas de brotación más temprana, la lluvia y las bajas temperaturas afectaron parcialmente al cuajado del fruto. Sin embargo, el Albariño de las zonas más altas, el Caiño Blanco y el Loureiro, algo más tardíos, se vieron favorecidos por la coincidencia de la floración con las excelentes condiciones climáticas de la última semana.

Crucemos los dedos y confiemos en que la formación de los racimos nos conduzca a una excelente cosecha.

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